Nos va quedando, lamentablemente, poca capacidad de asombro. Sin embargo, todavía se encuentra uno con cosas ante las que hay que frotarse los ojos. Pondré algunas de ellas aquí.
OBSÉRVESE la foto (puede agrandarse haciendo clic
sobre ella). Aula magna de la facultad de Derecho en Cáceres, ayer, 1
de marzo de 2012. Conmemoración de la festividad del santo patrón, san
nosecuántitos de Peñafort. En la mesa, el presidente de la
Junta de Extremadura, el rector de la universidad, la alcaldesa de
Cáceres y… pero, calla… ¿qué es eso que se ve junto a la presidencia del acto? ¿Una santa custodia, una reliquia del patrón, un pájaro disecado?
No, no. Es una reproducción, puede que en cartón bañado en purpurina, de la copa del mundo de fútbol, la de Sudáfrica,
la cosa esa junto a la que las autoridades e invitados se hicieron
retratar orgullosos al finalizar el mitin.
ME HA RESULTADO curioso que entre la marea de ditirambos y alabanzas desmedidas que algunos han dedicado al recientemente fallecido Manuel Fraga no se haya hecho mención alguna a una de sus mayores hazañas: el perdigonazo que propinó en salva sea la parte, durante una jornada de caza en Toledo, a la hija del Generalísimo. En mucho aprecio debía tener este al impetuoso ministro de Información y Turismo cuando no lo mandó a galeras. A lo más a lo que llegó, según cuentan las crónicas, fue a prohibirle volver de cacería con él. «Debo decir que la actitud de ambos (Franco y su hija) ante mi lamentable gafe fue ejemplar, de generosidad y buen estilo», anotó Fraga en su diario del 1 de febrero de 1964.
Parece de justicia que este glorioso capítulo en la vida del fundador del PP no sea olvidado por los españoles.
El día 8 de febrero de 2012 finalizó en Madrid el juicio celebrado en el Tribunal Supremo de España contra el Juez Baltasar Garzón, acusado de prevaricación en su investigación sobre los crímenes del franquismo. Esta fue su breve intervención en el último turno de palabra.
"EL ESCRITOR y habitual colaborador de Intereconomía Juan Manuel de Prada ha ganado del IV Premio Internacional de Periodismo convocado por la Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballestero de Cáceres y dotado con 15.000 euros". [Noticia de agencia].
Con la exclusiva intención de ilustrar al lector sobre la personalidad del galardonado me permito, en primer lugar, reproducir uno de sus textos más singulares:
«En estas tres décadas el divorcio ha cambiado por completo la fisonomía de la sociedad española convirtiéndose en una plaga que ha debilitado la institución matrimonial hasta dejarla a efectos prácticos sin protección jurídica. Los efectos de esta plaga los contemplamos por doquier: familias desechas por las causas más variopintas, hogares desbaratados a velocidad express, hijos desparramados y convertidos en carne de psiquiatra, incapacidad para asumir compromisos perdurables, etcétera».
Como sabrá el lector, lo singular del caso es que, meses después de escribir las líneas precedentes, nuestro hombre, una vez divorciado de su anterior esposa, contrajo nuevo matrimonio con una colaboradora suya en el programa que presenta en Intereconomía.
Añado un vídeo muy interesante en el que de Parda diserta sobre una cuestión de palpitante actualidad (tan palpitante que quizás convenga tener a mano un antiespasmódico).
Es seguro que el premio que ahora recibe de la fundación cacereña incrementará su prestigio; tanto, al menos, como el de la fundación que se lo ha otorgado.
En primer lugar, le pido que se fije en este plano, correspondiente a una zona moderna de Cáceres, construida en los pasados años de prosperidad y desenfreno. Obsérvese, por favor, el nombre de la importante avenida. Le fue puesto en fecha relativamente reciente.
Ahora le pido al lector que examine este bando. Fue publicado por el alcalde de Cáceres en el mes de septiembre de 1975, tras las protestas que se produjeron en medio mundo contra los últimos fusilamientos del franquismo.(Para agrandar la imagen, pulsad sobre ella).
DICEEl País hoy, bajo el titular «El Big Ben se inclina como la torre de Pisa» y a propósito de la inclinación que, según mediciones recientes, presenta la famosísima torre londinense, que «está tan ladeada que se aprecia a simple vista».
Añade que «medidas recientes indican que la torre está torcida 0,26 grados, lo que significa que la parte alta está desplazada 43,5 centímetros con respecto a la perpendicular». La torre mide 96 metros.
No pongo en duda que esa medidas serán tan exactas como cabe suponer, pero no estoy tan seguro de que una inclinación de tan solo un cuarto de grado (menos de tres milésimas de un ángulo recto) pueda apreciarse a simple vista.
En la imagen he puesto la torre y un duplicado de ella, después de haberle comunicado un giro de 0,2 grados. ¿De verdad puede apreciarse a simple vista la inclinación? En la foto no, desde luego. Tengo serias dudas de que en la realidad la visión de la torre del reloj haga pensar, como dice El País, en la torre de Pisa.
BAJO la llamativa entrada "Pánico en las webs de descargas por el caso Megaupload", el diario El País publica hoy una amplia información sobre el cierre del famoso servidor y las reacciones que ese cierre está produciendo en otros servidores parecidos, como Filesonic, Fileserve… «La reacción de pánico de los sitios de almacenamiento es obvia», dice el diario del grupo PRISA, «y los propios internautas la comprueban personalmente».
Pues muy bien. Aunque es un pieza periodística en la que, contra lo ordenado por el propio Libro de Estilo del diario, se mezcla información y opinión, podríamos darla por buena. Podríamos, porque, casualidades de la vida, al final de la información, el periódico añade:
«Alex Martínez Roig, director de Contenidos de Canal + afirma que con CANAL+ YOMVI “hemos conseguido construir una oferta de contenidos Premium dirigida a todos los usuarios. Nos posicionamos [sic] como descarga legal de contenidos de calidad, a un precio competitivo, y queremos ser una alternativa real a la piratería. Basta con descargar CANAL+ YOMVI y acceder en vídeo bajo demanda a nuestros contenidos».
Por si alguien no sabe lo que se le ve a El País, añado imagen ilustrativa.